Lorente y Barba
Mauricio Lorente y Julio Barba son dos enamorados del vino de Jerez que continúan tradiciones familiares unidas al sector de la producción y crianza de vinos durante varias generaciones, las soleras familiares han pasado de padres a hijos hasta llegar a ellos.
Es una bodega pequeña y artesanal que busca conservar una tradición de vinos elaborados y cuidados con mimo, ofreciendo estas verdaderas joyas . El edificio de la bodega tiene más de 500 años.

Lo que caracteriza la crianza de todos sus vinos es que cuidan cada bota hasta que está en su mejor momento para ser embotellada. En ese momento, hacen una sola saca (de 1/3 de la misma) y embotellan unas 200 botellas de esa única bota (single barrel), en cada botella se especifica la bota de procedencia y la saca. Cada bota es diferente, por lo que cada saca es única y distinta.
Después de cada saca, elijen para cada bota un vino que permita mantener la esencia de esa bota año tras año. Este método, que definen como una evolución de la crianza por soleras y criaderas, es el que se ha seguido siempre para mantener los vinos de sacristía, que eran botas singulares seleccionadas y reservadas aparte (en un rincón de la bodega conocido como sacristía) para los propietarios de las bodegas.






