Garay

Situado en el entorno del Parque Nacional de Doñana y en producción ecológica
Algo más de 10.000 m2 de los viñedos más viejos del Condado con una producción media de 1,5 kg por cepa.
El vino se hace en la cepa, de ahí la importancia de contar con un viñedo viejo, de cuidarlo como lo hacían nuestros abuelos, de ser ecológico, usar abonos orgánicos, cubierta vegetal en el suelo que preserve la humedad y la erosión, de no usar herbicidas ni tratamientos sistémicos.
Certificación ecológica certificada por el CAAE – ECOVALIA.
¿Cómo surge la marca?
Como muchas de las cosas buenas, casi por casualidad y por un cúmulo de circunstancias que han ido surgiendo a lo largo de 6 años y que en agosto de 2013 dieron como resultado la creación de Bodegas y Viñedos Garay, y en 2014 la aparición de la primera añada de la nueva bodega. Lo primero fué la compra de un viñedo situado en el "Camino de Hinojos" de algo más de 5.000 metros cuadrados y con unas 1.500 cepas, pero no unas cepas cualquiera, sino con más de medio siglo de edad y de la variedad reina del Condado de Huelva, la Zalema. A partir de ahí, cuidamos nuestro viñedo y como cualquier otro agricultor llevamos nuestras uvas a algunos de los lagares existentes en La Palma del Condado. Pero veíamos que todo el esfuerzo, el cariño, la dedicación y el dinero que empleabamos en obtener el mejor fruto jamás se vió compensado. Empezamos desde 2009 a estrujar, prensar y fermentar nuestras uvas en muy pequeñas cantidades, "para casa", luego fué "para casa y familia", al año siguiente ya era "para casa, familia y amigos" y ahí ya la cosa desembocó en lo que somos hoy día.

El suelo - Terroir - Cepas - Uvas Contamos con un suelo franco, arcilloso de fertilidad media, a 150 metros de altitud, situado en la zona más elevada del pliegue transversal de Huelva que separa la zona baja y costera del comienzo de la Sierra; ideal para el cultivo de la vid. La localización del viñedo tradicionalmente ha sido de las zonas con mejor fama de vides palmerinas y donde siempre se ha trabajado este cultivo. Los trabajos se hacen de forma artesanal, no hay nada mecanizado ya que la densidad de plantas no lo permite, la poda, el recogido de sarmientos, el aclareo de la vegetación y la uva y la vendimia se hacen a mano. Las cepas fueron plantadas en la primera mitad del siglo XX, con más de 50 años, en formación de vaso. La variedad, la Zalema, la Reina del Condado de Huelva, la variedad autóctona por excelencia y la que sabiéndola cuidar nos va a dar lo mejor de si misma, con personalidad propia, auténtica, sin imitaciones, su propio "terroir". Es la uva mejor adaptada a nuestro terreno, a los veranos largos y cálidos, con una precipitación anual media de 700 mm y una temperatura media entre los 16º y 18º.
La Bodega. Nuestra bodega está situada en la palmerina Avenida de Sevilla, principal eje del pueblo que lo cruza de este a oeste. La bodega es pequeña, atípica, para nada tradicional en lo que a construcción se refiere, pero tiene todo lo que podemos necesitar, recepción, lagar, laboratorio, zona de crianza, de embotellado y almacén; además, aún siendo pequeña, es de las pocas donde entran uvas y salen botellas de vino, lo cual para nosotros es todo un orgullo. Tiene una orientación norte-sur, lo que favorece la ventilación natural de todo el recinto, lo que es muy importante para mantener una temperatura lo más estable posible, a lo que ayuda su completo aislamiento del exterior.
La vendimia. Una vez determinado el momento óptimo de maduración y sobre todo el equilibrio natural azúcar-acidez de nuestras uvas, éstas nos llegan a la bodega en cajas de 20 kilos, no queremos que la materia prima, base de nuestro producto llegue estrujada, rota, sucia; la queremos igual de presentable que la veríamos en cualquier comercio y aún así, el primer paso es hacer una selección manual, para separar cualquier grano en mal estado.
Despalillado - Estrujado - Prensado. Una vez seleccionados los mejores racimos y a pesar de tratarse de vino blanco, les hacemos un despalillado para separar el raspón de los granos, que pasarán por un suave estrujado de donde llegarán a la prensa. El prensado se hace con una pequeña prensa vertical manual de jaula de madera de roble, con una capacidad cercana a los 500 kg de uva, de donde una vez extraido el mosto yema o mosto flor pasa a los depósitos de acero inoxidable para su decantado y fermentación. La fermentación se hace con sus propias levaduras, las autóctonas, lo que va a marcar la diferencia en las cualidades organolépticas del vino y su identidad propia, eso si es "terroir"; la hará entre 14º y 18º máximo para que extraiga sus mejores aromas y sabores. Camisa de refrigeración de los depósitos Finalizada la fermentación pasará el vino a una crianza oxidativa, en barricas bordelesas de roble francés y americano, para un posterior coupage por separado antes de llegar a la botella, donde dormirá el vino antes de salir al mercado.